La imaginería naturalista está especializada en la representación realista y formal de animales y de otros elementos naturales, tales como troncos, rocas, madrigueras, etc. Y está orientada principalmente hacia la educación y la divulgación.
Los problemas de conservación y mantenimiento de los animales naturalizados, además de su dudosa labor didáctica, hacen de estas réplicas artificiales una verdadera alternativa a la taxidermia en cuanto a educación ambiental se refiere.